“A cambiar el gobierno en las urnas”

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El pueblo argentino ha construido una jornada histórica el día 11 de agosto, porque la abrumadora derrota de Macri, Vidal y el proyecto Cambiemos en las urnas, muestra el correlato electoral de lo que viene haciendo nuestro pueblo día a día. Estoy convencido de que nuestro pueblo es luchador, batallador. Queda desterrada así la idea de que nuestro pueblo vota a sus verdugos. Queda claro que pelea en las calles y derrota al modelo en las urnas como lo hizo.

Para nosotros fue fundamental vertebrar un gran frente nacional que nos permita derrotar al macrismo. Fue imprescindible la amplitud para llegar a este momento electoral del 11 de agosto, que no tenemos dudas de que se va a repetir y se va a consolidar el 27 de octubre.

Esta traducción en términos electorales de lo que nuestro pueblo hace en las calles y los sectores de trabajo es una demostración formidable de que nuestro pueblo está para más, entiendo que es fundamental transformar este dato político en iniciativa propia del pueblo argentino. No solo tenemos que volver a consolidar la derrota de Macri en las urnas, sino que tenemos que poner en la centralidad del debate político nacional una propuesta de salida a la crisis en cuyo horizonte tenga una mejor y más justa distribución de la riqueza. Es necesario que cualquier política pública aborde y resuelva rápidamente la emergencia alimentaria, educativa, sanitaria, productiva y laboral que vive nuestro pueblo, porque sin abordar y resolver esos ejes, ninguna sociedad se puede realizar como tal.

Argentina no es un país pobre, es un país inmensamente rico, y cuya riqueza está concentrada en pocas manos. Por lo tanto el gobierno del binomio Fernández Fernández como seguramente será por la ratificación popular con su decisión en octubre, para gobernar para el pueblo tiene que ir a disputar esa riqueza. Para eso es una condición necesaria ganar en las urnas, pero no es suficiente para forzar una mejor distribución de la riqueza, ya que los grupos económicos por el solo hecho de que su representante político pierda una elección no se van a ir tranquilos y van a ceder su alta taza de ganancia, van a querer seguir teniéndola.

En ese sentido, es necesario organizar en el seno de nuestro pueblo una fuerza transformadora que sostenga las decisiones que tiendan a mejorar las condiciones de vida de los argentinos, porque del otro lado no se van a resignar a perder la taza de ganancia, y nosotros ya sabemos que no nos resignamos a vivir en la infelicidad.

Se aproximan momentos de mucho debate político y de mucha movilización popular, por eso tenemos que cambiar el gobierno en las urnas y marcar el rumbo en las calles. Acompañar a los cambios de gobierno con un proceso de movilización popular que garantice la fuerza organizada consciente para llevar adelante un proyecto popular que mejore la vida de la inmensa mayoría del pueblo argentino.
Ingresamos a este nuevo tiempo convencidos y convencidas que hay que cambiar al gobierno en las urnas y a la vez como trabajadoras y trabajadores marcar el rumbo en las calles y los sectores de trabajo. Las transformaciones sociales profundas son con la clase trabajadora en su conjunto organizada, y hacia allí vamos.

Por eso desde ATE, desde nuestra CTA decimos que estamos dispuestos a poner todo lo que tengamos que poner para que las políticas públicas beneficien a tanto habitante del suelo argentino que hoy padece infelicidades. Con la autonomía que nos caracteriza, con la plena vigencia de nuestros principios de libertad y democracia sindical en unidad con la clase trabajadora. Porque reafirmamos nuestra voluntad de la lucha por una más y mejor distribución de la riqueza, es que ponemos todo lo que está a nuestro alcance al servicio de políticas públicas que mejoren las condiciones de vida de nuestro pueblo, y nuestra fuerza organizada en la calle para que se garantice eso. Seguimos poniéndonos al frente de la lucha por la emergencia laboral, la mejora salarial, la estabilidad laboral y las condiciones de trabajo dignas que nos corresponden por derecho.