Covid-19, precios y seguridad, encabezan la agenda del Gobierno

La noche del viernes, cuando llegó a Olivos, sus médicos e infectólogos se aproximaron al Presidente y en la voz de su doctor “de cabecera”, Walter Federico Saavedra, le comunicaron con tono firme: “Por ahora se terminaron los viajes y las entrevistas”. De esa manera, el máximo Comité de Crisis Sanitaria le cortaba toda actividad futura a Alberto Fernández. Había arribado tras suspender su visita a Catamarca, única provincia del país no afectada por el coronavirus.

Pero antes, en La Rioja, había mantenido una reunión con el ministro Daniel Arroyo y otros funcionarios -siete u ocho en total-, había firmado algunas medidas sin barbijo y se había abrazado y estrechado la mano con muchos de los presentes. De pronto, todo cambió. Alguien se acercó a él -dicen que fue su vocero- y le dijo: “Martín Insaurralde está infectado”.

La misma voz se lo comunicó al ministro de Desarrollo y de inmediato se llamó a un avión riojano de sanidad para que trasladase a éste a Buenos Aires. Antes, lo hisoparon. Luego se supo que dio negativo. Arroyo días antes había estado almorzando con Insaurralde, el intendente de Lomas de Zamora que debió internarse por tener el virus, y después con otros funcionarios que por distintas tareas se reúnen a cada momento.

Como dijo alguien: “Medio gobierno se está contagiando”. Pero la voz de alerta al Presidente, que se extiende a todos los funcionarios, ya está dada. Viajes al interior se cancelan; entrevistas constantes se terminan. “Una especie de aislamiento por algún tiempo que sea necesario” es lo que se resolvió. Ginés González García, el ministro de Salud, dio órdenes estrictas para que la flexibilización se controle “al máximo”. Los integrantes del máximo organismo de salud presidencial y su médico de cabecera, Saavedra, estarán controlando todos los movimientos del primer mandatario.

Alguien comentó a Crónica“Ocurre que Alberto Fernández se olvida y entonces, como le sucede a todo el mundo, no se pone el barbijo y da ciertos movimientos en libertad (abrazos, saludos y movimientos habituales) y la consecuencia termina en estas dramáticas conclusiones”.

“Todo a distancia” a partir de ahora dentro de la residencia de Olivos. Justamente, le informaron al jefe de Estado que también otros funcionarios se están controlando. Fernández habló con Jesica Cirio, esposa de Insaurralde, para saber cómo se encuentra la dama, también aislada.

Quisimos dar detalles de esta situación dentro del ámbito oficial sobre la pesadilla que se vivió y por data recogida de buena fuente.

Ahora, con diferentes matices, nos introducimos en lo que el gobierno aborda, cosas fundamentales, sin duda, como el caso Vicentin, la situación socioeconómica, la negociación con los bonistas, el acuerdo con el FMI y un hecho que va tomando cada vez más cuerpo y crece, no sólo en la ciudad sino en todo el territorio nacional, con más profundidad en el conurbano: la delincuencia y la violencia.

Vicentin: ¿Y ahora qué?

Sin duda el Presidente, a pesar de cierto aislamiento, seguirá de cerca la situación de la intervenida empresa Vicentin. En un primer momento, Fernández habló de un “rescate” para salvarla de la situación de quiebra en que se encuentra, pero pronunció dos palabras que pegaron duro en ciertos sectores: intervención y expropiación.

La primera fue aceptada por uno de los dueños y quizás por el resto de accionistas, pero la idea de expropiación generó el rechazo de diferentes sectores, empresarios y civiles, y hasta de Roberto Lavagna y Eduardo Duhalde. “Se puede hacer de otra manera”, le han dicho al Presidente y luego públicamente. Parece que corrió el chisme de que la decisión fue de Cristina Fernández de Kirchner, quien habría sugerido aquello de la expropiación.

Por supuesto que los rumores corren y se difunden, algunos buscando abrir grietas por todos lados. La cuestión es que hay reuniones entre los que han paralizado la empresa y pueden dejar en la calle a muchos laburantes y el gobierno, que desea terminar con la desocupación.

Ahora comienza la negociación, que en principio avaló el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, evitando mencionar la palabra expropiación, pero luego aceptó la condición del Presidente. No así el ministro de la Producción de esa provincia, Daniel Costamagna, quien se sorprendió por la posición del Presidente y declaró con toda claridad que estaba estudiando un proyecto consensuado con la empresa, propuesto, incluso, por Perotti. Impactó con un “yo no había escuchado eso del Presidente, por lo tanto no hay más nada que hablar”.

Quizás molesto, el hombre remató: “Voy a leer lo dicho por el jefe de Estado, no era lo que uno esperaba”. Se vienen encuentros sumamente importantes, porque ya entró en la sede de la empresa oleaginosa el interventor Gabriel Delgado, un joven experto en materia agropecuaria con reconocidos conocimientos del tema. Como dijo un avezado hombre de años dentro de Vicentin: “¿Y ahora qué?”.

Sin duda, un gobierno popular sabe lo que tiene que hacer para que nadie pierda y menos los trabajadores y más aún el país. Lo último que escuchamos es que el Presidente “no cambiará de posición: habrá expropiación”. Claro que el que debe decidirlo en última instancia es el Congreso nacional a través de una ley. Punto y aparte.

¿Terminan los runners?

En medio de esta pesadilla que azota al mundo surgen muchas apreciaciones simpáticas, ocurrentes y también de “mal” gusto que recorren los medios y las bocas del ciudadano. Pero algunos con razón total. Por ejemplo en este segmento de “Breves y Sabrosas” reflejamos a un experto de primer nivel en materia científica: el doctor Luis Camera, correntino él y sin pelos en la lengua. Dijo, lisa y llanamente: “Son unos millennials estúpidos”, refiriéndose a los que salen a correr.

Hizo una explicación sumamente fácil para todo el mundo, tal como lo señaló desde un primer momento el propio presidente Fernández. “Hay que quedarse adentro. Es la única vacuna. No hay ningún elemento científico que se haya descubierto hasta ahora. Hay que cumplir con el protocolo”, dijo Camera. De allí que en estos momentos se sigue estudiando si se termina la flexibilización.

Los casos siguen aumentando y hasta hay alerta en el gobierno por contagios de sus integrantes. Otro tópico; Joseph Stiglitz, premio Nobel de economía, volvió a darle un gran espaldarazo al ministro Martín Guzmán cuando dijo que los acreedores de deuda “no tienen vergüenza porque pretenden hacerse los buenos ciudadanos corporativos”.

¿Qué tal? La inflación de mayo fue del 1,5%. No es tan alta, pero, claro, nadie tiene un peso. De hecho, no se vende nada. Una pildorita más: fue la última vez que la imagen “en carne y hueso” del gran líder se vio en todo el mundo y ante una verdadera multitud. Se cumplieron 46 años del acto en que el general Juan Domingo Perón, en la Plaza de Mayo, se despidió de su pueblo con una frase que nunca será olvidada:

“Yo llevo en mis oídos la música más maravillosa, que, para mí, es la palabra del pueblo argentino”. El 1° de julio de 1974 entraba en la inmortalidad. ¿Lo habrán recordado en el seno del gobierno? Que silencio, che. Final del bloque.

Precios y seguridad

Lo ve a menudo al Presidente y hablan largo y tendido. Es un dirigente de larga data dentro de la política que pidió reserva de su nombre y que le tiene mucha fe a Alberto Fernández. Tanto es así que muchas veces, en una tregua del mandatario de todos los eventos, que se suman uno detrás de otro, le “tira” algún reclamo que le hacen para que se lo transmita.

Se menciona, además del reclamo de no frenar los precios, el elogio al ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni. Refleja que no tiene pelos en la lengua y destaca lo señalado de que se han olvidado de dar ayuda para la lucha contra la delincuencia. De allí que hay un programa en estudio para incorporar elementos y personal “destinado a todos los sectores hoy abandonados a la buena de Dios”, se escuchó de la voz consultada.

En pocos días más habrá algunos anuncios de suma importancia. Dicen que hasta podrían extenderse a todo el país para que la tranquilidad y la seguridad puedan reinar en estos días tan difíciles. Esperemos que no sean sólo palabras sino hechos concretos. Volvemos en siete días, pero antes saludamos a Mario Puerta, un lector permanente de “Crónica”, que festeja su cumpleaños: ¡Felicidades! Hasta el próximo domingo.