Crece la presión de la Provincia para imponer un cierre estricto

De la reunión de urgencia entre Alberto Fernández y Kicillof surgió la posibilidad de anunciar nuevas medidas antes del 30 de abril, cuando vence el DNU vigente. El dato que alarmó al gobernador: quedan 723 camas de terapia intensiva entre el sistema público y privado del Gran Buenos Aires.

Alberto Fernández regresó este viernes de Rosario, pasó por Olivos y a media tarde se dirigió a la Casa Rosada, donde se enteró que una vez más el reporte diario del Ministerio de Salud venía con cifras cargadas. Entonces decidió llamar a Axel Kicillof para una reunión de urgencia. Allí analizaron los datos de una situación epidemiológica cada vez más apremiante, y el gobernador pidió endurecer las restricciones.

“Cerrar todo. Es la única opción”, señalaron fuentes de la gestión bonaerense cuando todavía no había aterrizado en casa de gobierno el helicóptero en que Kicillof acudió a la cita acompañado por el viceministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak. El gobernador cree que un desborde de los hospitales porteños puede hace colapsar el sistema de salud en el Gran Buenos Aires, que consta de3117 unidades de terapia intensiva entre el sector público y el privado. Están ocupadas 2394 y quedan, por ende, 723. El porcentaje total de ocupación asciende al 76,8%.

Ese es el dato que alarma al mandatario provincial, y que fue su impulso para reclamar más cierres. Kicillof sabe que no está solo: cada vez son más los gobernadores que temen a un desborde y, por tal motivo, profundizaron los cierres luego de ciertas reticencias iniciales tras el anuncio del DNU vigente hasta el 30 de abril.

Omar Perotti, de Santa Fe, sumó en las últimas horas más restricciones a la circulación y suspendió actividades culturales y deportivas. Lo mismo hizo Gustavo Bordet en Entre Ríos, donde a partir de este sábado y hasta el 6 de mayo se prohibirá la permanencia de personas en plazas, espacios y paseos públicos entre las 20 y las 6, y tampoco se podrán celebrar reuniones en domicilios particulares.

Kicillof cree que un desborde de los hospitales porteños puede hace colapsar el sistema de salud en el Conurbano. “En la reunión repasaron el escenario epidemiológico. Y ante la saturación sanitaria en la que se encuentra la Ciudad de Buenos Aires, evaluaron alternativas para dar respuesta”, indicó otra fuente oficial de PBA a este medio. Y amplió: “Por ahora no se pueden sacar conclusiones porque aún no tenemos datos del impacto de las medidas. Recién la semana que viene vamos a poder valorar cómo funcionaron las restricciones y si generaron un cambio de tendencia. Hoy la situación es extremadamente crítica”.

Números que alarman

En el sistema sanitario público de CABA hay 348 unidades de terapia intensiva ocupadas sobre un total de 450, lo que representa un 77% en el índice y habla de un récord: el nivel máximo de 2020 había sido de 308 camas críticas ocupadas, según afirmaron fuentes del Ministerio de Salud porteño. El último relevamiento de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), con fecha el 10 de abril, indicó que la Ciudad tenía ocupadas el 94% de las camas UTI.

La principal preocupación de Alberto Fernández reside en que la tasa de contagios no cede y provoca un incremento frenético de pacientes con enfermedad severa. Este viernes volvió a reclamarle a Horacio Rodríguez Larreta que cierre las escuelas. Aseguró que la circulación creció “entre un 25% y un 30% de circulación” por mantener la presencialidad. Y que el índice de contagios de chicos de entre 13 a 19 años “aumentó un 200% en el último mes”.

Este miércoles, Kicillof mantuvo una reunión con las principales prepagas y efectores privados de salud. Allí le pidieron más cierres, además de plantearle dificultades para el reaprovisionamiento de los tubos de oxígeno.

Sergio Berni, ministro de Seguridad bonaerense, sumó más presión más temprano al reclamar una “verdadera cuarentena”, similar a la del inicio de la pandemia. “No lo digo con liviandad, sino con razonamiento científico. Es la única manera de cortar la velocidad de contagio del virus”, sentenció.