«Dijo que venía a romper la grieta y le metió 300 metros más de profundidad»

El jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados cuestionó el discurso del Presidente en el acto por el aniversario de la independencia argentina. Dijo que «el principal responsable» para terminar con el odio «es el poder».

El jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados, Mario Negri, cuestionó este jueves el discurso que el presidente Alberto Fernández dio en la Quinta de Olivos por el Día de la Independencia. Dijo que el mandatario nacional comenzó su gestión diciendo que “venía a romper la grieta”, pero “le metió 300 metros más de profundidad”.

El dirigente cordobés opinó que “por ahí se le escapa un poquito” al oficialismo que “el pasado no es solamente de los que estaban antes” que ellos y consideró que “el problema es que uno no puede cambiar en dos minutos algo a lo que le estuviste poniendo combustible durante muchos días, a lo mejor enojado, desubicado o caliente”, en entrevista por el canal TN.

Cuestionó: “Si vos estuviste insultando, diciendo que hay buenos y malos, que unos son ‘odiadores’… ¿quién va a estar a favor del odio? Yo estoy en contra, quiero la democracia plural, pero no es para que lo descubran hoy. Hay mucha militancia del kirchnerismo que ha utilizado esa frase”.

Así, el referente radical le respondió al Presidente, quien más temprano, en el acto que encabezó junto a todos los gobernadores del país (que participaron de forma remota), empresarios y representantes sindicales por la fecha patria, había apuntado contra un sector de la oposición al decir que su administración vino “a terminar con los odiadores seriales”.

“No vengo a instalar un discurso único, yo sé que hay diversidad y celebro y propicio la diversidad. Diversidad de todo tipo, diversidad de género e ideológica”, aclaró el jefe de Estado sobre el final e su discurso.

Negri resaltó que “la sociedad necesita que de arriba les digan que no tiene que haber violencia” y consideró que las últimas declaraciones del jefe de Estado fueron como “tirar nafta al fuego”.

“En el último tiempo hubo mucha gente que no votó a Alberto Fernández, pero tenía expectativas en él y, encima con la pandemia, que lo empoderó, creían que venía a romper la grieta y por ahí le metió 300 metros más de profundidad”, sostuvo.

Para Negri, “hay un estado de sensibilidad de la sociedad muy grande, la grieta no se ha saldado” y “el principal responsable de eso es el Poder, más allá de quien gobierne, es quien orienta y quien marca el rumbo”.

“Estamos en un nivel de tensión entre la economía y salud, y además de eso no sos capaz de contenerte y te subís a eso… Yo no sé quién era el jefe de Gabinete para que el Presidente se ponga a retuitearlo”, agregó el diputado, haciendo referencia al video que el mandatario nacional compartió en la red social y en el que se puede ver un resumen del cruce que Santiago Cafiero tuvo con el periodista Diego Leuco días atrás.

Por otra parte, el diputado de la UCR celebró la buena relación que hay entre el Presidente y algunos miembros de la oposición, como con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y destacó que “hay que animarse a confesar los afectos”.

“Acá hay que administrar las responsabilidades y me parece perfecto (el trabajo coordinado entre ambos). Yo no pierdo ni un minuto en esa discusión. Ojalá que ese comportamiento se vea reflejado en todos lados y no que el Presidente pegue ‘sopapos’ para algunos”, manifestó.

Por último, Negri detalló que le parecieron “prudentes“ los dichos del ex presidente Mauricio Macri en la última entrevista que concedió, en la que señaló que el actual Gobierno “ha intentado en la pandemia avanzar sobre las libertades”, pero remarcó que “en el mundo entero se entró en un estado de excepción”.

Y finalizó: “Vos cedés derechos en aras del bien común y se los das al Estado. Entonces, la persona que tiene ese poder sobre tu vida tiene en sus manos la libertad. Y si encima la Justicia sigue en feria y el Congreso funciona de manera remota, estamos con una democracia imperfecta”.