El Gobierno piensa eliminar el aporte a la Iglesia Católica y a los obispos

El Estado aporta $130 millones a la Iglesia Católica. Ese dinero se utiliza para pagar asignaciones a los obispos o para mantener a parroquias de frontera.

Tanto el Gobierno como la Iglesia argentina pretenden quitar el apoyo al culto católico desde 2020, por lo que los equipos del Ministerio de Hacienda, la Jefatura de Gabinete y la Secretaría de Culto trabajan junto a la Conferencia Episcopal buscando que el Estado «genere las condiciones» para que «cada uno de los fieles de las distintas religiones sostenga a sus iglesias».

Sectores de la Iglesia destacan que «El Estado aporta solo el 7 por ciento del dinero que la Iglesia recibe, son los fieles los que la sostienen y queremos que eso le quede claro a la gente», por lo que ese dinero podría provenir de otros lugares, particularmente de los practicantes de la religión. Entre las opciones propuestas se encuentra la exención de los impuestos, donde los ciudadanos realizarían en modo exhaustivo, un informe anual sobre la cantidad de dinero donado que les será debitada de los servicios.

Ante el miedo por el dinero que reciben los colegios privado, desde el Gobierno se aclaró que los cambios «no incluyen las partidas que la Iglesia recibe de ministerios como Educación (subsidios a escuelas), Desarrollo Social e Interior, el cual se mantiene por sobre los 1500 millones de pesos.