«Es una desventaja ser tan dialoguista, porque a veces uno peca de tonto»

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, estuvo este sábado por la noche como invitado en «Sobredosis de TV», por C5N, y realizó varias declaraciones sobre diferentes puntos de la actualidad nacional. Uno de los ejes de su paso por el programa fue la situación sanitaria que atraviesa el país en medio de la pandemia. Sobre ello, indicó una vez más: «Hay una sola realidad y es que en la medida que la circulación aumente crecen las probabilidades de contagios».

«El problema ha transcendido al AMBA, el problema hoy está en Jujuy, en Entre Ríos, en Santa Fe, en Tierra del Fuego…», aseguró en relación a los rebrotes de casos de coronavirus sufridos en distintas partes de la República Argentina. «Quiero que tengamos presente que nosotros no estamos bien. En la Ciudad de Buenos Aires tenemos una suerte de meseta de una cantidad muy importante de casos: en estos días ha trepado a 1200 casos en dos o tres días», dijo luego, en referencia al caso puntual de CABA. «Tenemos que garantizar siempre que todos los argentinos tengan las camas de terapia intensiva para, llegado el caso, ser bien atendidos», agregó.

Respecto a las diferentes marchas que se organizaron contra el Gobierno, Fernández se dio cuenta de sus consecuencias: «Cada vez que hubo una marcha 15 días después crecieron los contagios». En ese sentido, afirmó: «Tienen que aprender a criticar en la pandemia. En la pandemia no se critica con manifestaciones, se critica de otro modo. Prefiero que salgan a los balcones y no se que junten como se juntan».

Uno de las causas que motivaron las movilizaciones en contra del Gobierno fue la reforma judicial que el jueves pasado recibió media sanción en el Senado. El jefe de Estado se hizo eco de la polémica y aclaró: «Desde hace décadas vecinos planteando el problema de la Justicia Federal, y no los últimos cuatro años que fueron los peores porque se puso al servicio del poder de turno para encarcelar opositores, perseguir opositores, usaron los servicios de inteligencia para armar pruebas y causas». En esa línea, argumentó que la oposición debería «estar votando esta ley con las dos manos ¿saben por qué? Porque es la mejor garantía que a ellos no les vamos a hacer lo que ellos nos hicieron a nosotros».

«Lo que nosotros queremos es que la Justicia funcione bien. La garantía que tenemos los ciudadanos es que haya jueces probos, que no se dejen presionar por el llamado de nadie», precisó el presidente, quien consideró que «hay una voluntad de obstruir por obstruir y por salvar los intereses de algunos» y explicó que «ni siquiera es una reforma judicial, es una ley que ordena el funcionamiento de la Justicia Federal en la Argentina y no toca a ningún juez».

Por otro lado, se refirió al papel que cumple la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a la que definió como «una mujer de una gran inteligencia» y como «una líder muy importante». Consultado sobre su relación con ella, detalló: «He aprendido a llevarme bien con Cristina y a entenderme con Cristina y hablar las cosas francamente en las que estamos de acuerdo y en las que no estamos de acuerdo, y buscar puntos de conciliación». Acto seguido, el mandatario reconoció que la ex presidenta tiene «una personalidad muy importante», con lo cual, «eso es una ventaja y por momentos hace las cosas más difíciles. Como también es una desventaja ser tan dialoguista, porque a veces uno por dialoguista peca de tonto». Finalmente, sostuvo: «Tratan de hacer creer que no podemos combatir porque sabemos que juntos somos imbatibles. Con Cristina no alcanza, pero sin Cristina no se puede».