Grupos de banderas amarillas resistieron las restricciones

Se identifican con banderas amarillas con una serpiente en el medio, y estuvieron este sábado en las protestas frente a la Residencia Presidencial y en la Plaza de Mayo.

El inicio del segundo día de las nuevas restricciones contra el coronavirus no comenzó como se esperaba, ya que un grupo libertario identificado con banderas amarillas, bombos y platillos permaneció frente a la Quinta de Olivos y en la Plaza de Mayo hasta después de las 20:00 bajo la consigna de no respetar las medidas decretadas por el Gobierno para tratar de aplacar la segunda ola de coronavirus.

Una parte de este grupo realizó una quema de barbijos frente a la residencia presidencial, algo por lo cual les tiraron agua desde dentro del lugar. Además, otra fracción de esta agrupación libertaria intentó llegar hasta las rejas de la Casa Rosada pero se terminó enfrentando contra los policías que custodiaban la zona.

La bandera amarilla que llevaban los manifestantes, denominada “Bandera de Gadsden”, se destaca por tener una serpiente de cascabel en el medio con la frase “Don’t tread on me”, que en español significa “No me pises”. El término representa el cascabeleo de una serpiente, que es la advertencia para una persona se cruza con este ofidio, que solo morderá cuando se siente amenazado.

Durante los últimos cinco años, tanto en la Argentina como así también en otras partes del mundo se observa el estandarte con la serpiente en el medio en muchas manifestaciones donde el lema fundamental sea la lucha por la libertad, la vida o los derechos de propiedad.

El estandarte que pudo observarse este sábado durante las protestas en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) fue creado en 1775 por Christopher Gadsden, principal líder del movimiento Patriota de Carolina del Sur durante la Revolución de las Trece Colonias, para la marina independentista durante la guerra de la independencia de los Estados Unidos.

Sin embargo, la serpiente en sí fue una idea del célebre político estadounidense Benjamin Franklin, que en 1751 en un periódico de Pensilvania publicó un artículo burlándose de la deplorable costumbre británica de deportar a sus convictos hacia tierras estadounidenses.

En la actualidad, muchos libertarios en todo el mundo tienen alguna relación con este símbolo. La bandera también se presentó en la celebración después de la muerte de Osama bin Laden, e incluso la célebre banda de rock Metallica compuso la canción “Dont Tread on Me” para honrar a la bandera.

La bandera de Gadsden es actualmente considerada una amenaza en Estados Unidos, y los progresistas directamente quieren que se prohíba el uso de esa simbología porque consideran que los libertarios que la enarbolan esparcen un “discurso de odio”.