Juntan firmas para «sacar a los trapitos de la calle»

Tras un historial repleto de ataques y disturbios a altas horas de la noche, los vecinos piden «erradicar a los cuidacoches».

Los «trapitos» o «cuidacoches» están instalados en la mayoría de las cuadras del microcentro platense o en cada evento masivo que se realiza en la ciudad. Estos suelen ser foco de problemas con los conductores que repudian su presencia en las calles y en los últimos días se registraron una serie de ataques. Por este motivo es que vecinos de un barrio de La Plata juntan firmas para sacarlos de allí.

Se trata de los frentistas de 3 y 49, que se convocaron con un solo objetivo y es «erradicar a los cuidacoches de la cuadra» tras diferentes inconvenientes que tuvieron con ellos. «Estamos juntando firmas queremos que el intendente Julio Garro nos reciba y entienda que sentimos que el barrio está tomado por los trapitos, para peor están borrachos de la mañana a la noche», dijo un vecino de dicha cuadra.

Estos problemas que registran los vecinos vendrían de larga data y los reiterados casos de violencia sumado a diferentes disturbios cuando se reúnen en grupo en las esquinas habrían colmado la paciencia del conjunto vecinal. «Queremos que coloquen una cámara domo conectada al sistema de control de las calles, nos sentimos muy inseguros y vimos muchos hechos de violencia, incluso con el uso de armas blancas», agregó una mujer de la zona que dice vivir atemorizada.

La idea de juntar las firmas de los vecinos es dar cuenta de lo que ellos explican como una sobrepoblación de cuidacoches en la zona del centro de La Plata: 3 entre 49 y 50; 4 entre 50 y 51; 4 entre 48 y 49 y en 2 y 49, son algunas de las cuadras que dicen estar plagadas de estos personajes.

EL ÚLTIMO CASO

Una mujer sufrió un episodio lamentable en el centro de La Plata después de que un trapito le haya rayado el auto porque «estaba mal estacionada». Esta insólita maniobra fue advertida por un vecino de la cuadra que vio todo desde su casa.

La víctima cuenta que aquel día se le hacía tarde y tuvo que tomar una determinación que no les gustó nada a los trapitos. «Como se me hacia tarde porque tenia un turno, saqué uno de los tachos que había ahí. Ellos estaban mirando para otro lado, y estacioné correctamente en mi lugar. Cuando me bajo del auto, ya casi llegando a la esquina, uno me empieza a gritar, incluso con un silbato, diciéndome que estaba mal estacionada porque me había pegado mucho al cordón», contó.

«No me di vuelta, y seguí caminando. Cuando vuelvo, me encuentro con el cartelito este, que me habían rayado el auto y efectivamente, el auto está todo rayado. Tengo una indignación que no lo puedo creer», expresó. Ese «cartelito» es un papel escrito que dejó un vecino del lugar y que vio todo lo que pasó, el mismo decía: «Señora, el trapito le rayó el auto en la puerta trasera derecha».