La segunda ola del COVID no frena

El viceministro de Salud bonaerense sostuvo que el sistema sanitario se está saturando y pidió establecer medidas aún más estrictas que las vigentes.

A menos de una semana del vencimiento del Decreto de Necesidad y Urgencia con el que el Gobierno nacional estableció las restricciones que rigen en la Capital Federal y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las autoridades bonaerenses advierten que el sistema sanitario está cada vez más cerca del colapso y los contagios de COVID-19 no dejan de subir, por lo que reclaman nuevas medidas aún más restrictivas.

En la previa a que el próximo viernes venza el DNU, la provincia de Buenos Aires volvió a encender alertas por el crítico panorama que se viven en la región metropolitana y pidió endurecer las restricciones para contener la circulación del virus. El viceministro de Salud provincial Nicolás Kreplak sostuvo que aunque las limitaciones ayudaron a «desacelerar la curva», la cantidad de contagios de coronavirus «sigue siendo demasiado alta» para el sistema de salud.

El funcionario reveló que algunas prepagas tuvieron incluso que mantener a sus pacientes esperando entre 12 y 15 horas en una ambulancia «buscando una cama de terapia intensiva». Además advirtió que «llegar 12 horas después a una asistencia pierde parte del efecto de prevenir complicaciones» y que «la atención terapéutica ya está dejando de depender de la indicación sino de la disponibilidad».

Kreplak manifestó que el sistema está «saturando» y dijo que «el 50% de las camas del sector público tiene pacientes de obras sociales». «La situación ha llegado a sobrepasar la capacidad de respuesta, primero en la ciudad de Buenos Aires, donde se empezó a observar fuertemente el traspaso de los pacientes con medicina prepaga hacia la provincia de Buenos Aires», remarcó. Según datos de Provincia en las últimas 24 horas se detectaron 10.156 nuevos contagios de la enfermedad, que ascienden a 1.238.059 casos en total.

«Se triplicó el consumo de oxígeno en los últimos diez días», añadió en declaraciones a radio Del Plata y remarcó que hubo saturación en la producción. En ese sentido explicó que «lo que antes se llenaba una vez por semana ahora se llena cada dos días» y que «si uno tiene un respirador pero no tiene oxígeno, no sirve de nada».

MÁS RESTRICCIONES

En la misma línea se pronunció el director provincial de Hospitales bonaerenses Juan Riera, quien dijo que están «muy preocupados» por la situación epidemiológica y sanitaria. Así pidió «instituir nuevas restricciones» a la circulación de personas ya que advirtió que «el sistema no tiene mucho más margen para dar repuesta».

Afirmó que la «circulación constituye un riesgo de accidentes en la vía pública» y que eso tiene «relación directa con la ocupación de camas de terapia intensiva». Sostuvo que en el AMBA hay una alta demanda de estas unidades por COVID-19 y que «muchas veces no se consigue ocupación» en centros de salud de cercanía, en declaraciones a radio La Red.