Problemas con los pedidos de reapertura de Larreta

Ya no es el kirchnerismo duro representado por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof y su ministro de Salud, Daniel Gollán que salen a cuestionar los pedidos de reapertura de la cuarentena en la Ciudad de Buenos Aires. A horas de decidir cómo seguirá la próxima etapa del aislamiento social obligatorio para contener el avance de la pandemia, todo el Gobierno nacional, encabezado por el propio presidente Alberto Fernández, salió a poner límites a los reclamos de más reapertura de actividades a partir del 17 de agosto.

Alberto que era el «mediador» se está apoyando en la grieta al cuestionar a la gente que “no cumplió la cuarentena”: admite que está “hastiada por el largo encierro” pero pidió «reflexionar y entender que estamos en el peor momento” de la pandemia. Apeló a la “responsabilidad”, en un mensaje dirigido al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para evitar el colapso sanitario.

En declaraciones a radio FutuRock -en el aniversario del trinfo en las PASO y mientras practicaba running de 5km en la quinta de Olivos- Alberto dijo que no vacilará en “apretar el botón rojo” para volver a la cuarentena estricta para que no colapse el sistema de salud y evitar más muertes.

El mismo mensaje había sido anticipado temprano a la mañana por la viceministra de Salud, Carla Vizzotti al brindar su reporte matutino.

“La situación en la Ciudad está mal. Aunque algunos crean que la curva está estabilizada, los nuevos casos crecen y no está controlada la transmisión comunitaria”, dijo.

La siguió el ministro de Salud, Ginés González García, en declaraciones a otra radio amiga, Radio 10:

  • «Los números dicen que hay un número mayor de testeos en Provincia que en Capital«.
  • “La Ciudad tiene muchos casos, muchos asintomáticos, pero hace un número determinado de testeos y eso da un número casi fijo. No sé si deberían aumentarlos o asumir lo que decimos nosotros”. (En referencia al nuevo protocolo de Nación que permite dar por positivo a los contactos estrechos con síntomas de los infectados)
  • Es cierto que la Ciudad ha tenido muchísimos casos y más muertes que otros distritos, pero también es cierto que la Ciudad está pasando de hace 3 semanas con anticipación lo que pasa en Provincia, donde hay una magnitud distinta”.
  • No me parece que alguien pueda estar despreocupado si tiene muchos casos y camas ocupadas. No digo que la Ciudad esté despreocupada, pero parecía, por declaraciones y aperturas masiva”.
  • “No hay secreto: donde se produce la apertura masiva cambia la historia y empieza el conflicto«.

¿Qué dijo Alberto?

Horas después de haber recibido a Rodríguez Larreta en una hermética reunión a solas en la residencia de Olivos, Alberto envió una pública advertencia al plan de reapertura escalonada que impulsa el jefe de Gobierno porteño:

  • «Sigo con mucha preocupación el aumento de casos: veo una sociedad muy renuente a volver a una cuarentena; veo un sistema de medios que permanentemente alienta la libertad entre comillas; y veo que los casos aumentan… ayer hablamos con Horacio Rodríguez Larreta de estas cosas».
  • «En el AMBA las camas están todavía controladas y confío en que vamos a poder mantenerlas controladas, pero necesitamos de la sensatez de la gente»
  • «Yo observo que la gente ve que abren los negocios y siente que se ha vuelto a la normalidad, sin advertir que el virus sigue circulando e implica un riesgo muy grande».

Alberto puso como ejemplo el colapso sanitario que admitió el propio gobernador radical de Jujuy, uno de los más opositores a la Casa Rosada, Gerardo Morales:

  • «La provincia de Jujuy está en una situación muy compleja; y hace un mes y medio el gobernador quería empezar las clases, abrir los bares… hay que tener presente el riesgo y acudir a la responsabilidad social; yo no le estoy prohibiendo a nadie ver a su hijo, simplemente quiero evitar que se enfermen».

El botón rojo

Consultado puntualmente sobre si analiza regresar a mayores restricciones como en la fase 1, y si el «botón rojo» está a mano, Fernández respondió, tajante: “El botón rojo siempre está a mano, porque la preservación de la salud es lo más importante».

Y finalizó con otro mensaje a los anticuarentena:

“Hay que entender que en la Ciudad de Buenos Aires tiende a colapsar primero el sector privado que el público, porque el porcentaje de gente que tiene obra social y medicina prepaga es muy alto, esa gente va primero a los sanatorios privados y esta un poquito más aliviado el sector público, pero en la provincia de Buenos Aires -dijo- eso pasa menos, y en el interior el hospital público tiene que resistir todo. Además hay problemas estructurales en el interior”.

Sin embargo, fuentes de Casa Rosada aclararon a A24.com que el Presidente no estaría pensando en regresar a la fase 1 con mayores restricciones de actividades. Desde la gobernación de Kicillof hablan de mantener al menos por dos semanas la actual situación.

Para terminar Alberto insistió con la grieta. “El gobierno anterior había eliminado el Ministerio de Salud, me sorprende la hipocresía de consejos de ministros de esa época” dijo Fernández en otra respuesta al ex ministro de Salud de Mauricio Macri, Adolfo Rubinstein, que convirtió en 2019 esa cartera en Secretaría y hoy es un fuerte crítico a la política sanitaria del gobierno.