Una conmovedora historia de amor: el cartel en la ruta que promueve la prevención del cáncer de mama

 

Fernanda se enteró de que tenía cáncer cuando recién había nacido su segundo hijo. Murió en marzo pero su lucha continúa en manos de su marido.

La mejor cara de la lucha contra el cáncer de mama es la que produce el amor. Así se puede resumir la historia de María Fernanda Cabrera. Su marido, Gastón De Césare, montó sobre sus hombros una campaña iniciada por María Fernanda para concientizar sobre el cáncer de mama. Fernanda le puso un rostro a esa batalla y luego de dos años de lucha, en marzo de este año murió. Era oriunda de Suipacha, provincia de Buenos Aires, en donde inició distintas acciones para ayudar a otras mujeres.

Pero su misión no se detuvo. No estaba en los planes de Gastón organizar kilómetros de carreras y bicicleteadas, ni en los planes de Fernanda partir tan joven luego de luchar contra una dura enfermedad. Por lo que al dolor lo vencen con el amor y ahora es él quien continúa con la concientización.

Fernanda convivió con cáncer durante 8 años. Sí. Fue una convivencia de luchas y batallas contra esta enfermedad mientra continuó con su vida junto al apoyo de su familia y amigos. Dio todo, con cuerpo y alma desde que le diagnosticaron cáncer de mama cuando estaba amamantando a su hijo en 2009. Desde el minuto uno supo que iba a luchar para vivir, con una actitud positiva.

Enfrentó quimioterapias, rayos y otros desafíos, su pelo largo y lacio era muy importante para ella. Lo perdió rápidamente y por más que suene un detalle menor, fue parte del daño que siempre recordó como uno de los más dolorosos. Varios factores hicieron que luchara con tantas ganas de vivir, de ganar por ella, por sus dos hijos, su marido, padres, hermanos. Los que la conocieron confirman que su fuerza era única e inigualable. Logró saltear esta primera etapa, pero a los tres años el tumor volvió a sorprenderla y ella, siempre con una actitud positiva, emprendió el camino para seguir la lucha. Otra vez quimioterapia y todo lo que eso implica, hasta la mutilación de una mama.

Refugiada totalmente en la fe, y lejos de rendirse, atravesando semanas de mucho dolor físico, y hasta internaciones, Fernanda se puso como objetivo concientizar desde su lugar a las mujeres de su ciudad de que tocándose a tiempo se le puede ganar al cáncer de mamas. Para ello, encabezó y fue la cara de la Campaña por la Lucha Conta el Cáncer de Mama en Suipacha el año pasado.

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